¿Qué tipos de residuos domésticos tienes en casa y cómo puedes gestionarlos mejor?

  • Reciclar parece un gesto pequeño, pero el esfuerzo conjunto supone un cambio enorme: solo el año pasado se reciclaron más de 1.600.000 toneladas de envases en España, aunque son una parte de los residuos domésticos que tenemos en casa.


La gestión adecuada de los residuos domésticos es un pilar fundamental para la sostenibilidad. Por eso, conocer mejor los diferentes tipos de residuos que generamos en nuestros hogares es el primer paso para llevar nuestro reciclaje al siguiente nivel e impactar de forma positiva en nuestro planeta.

La definición de residuos domésticos está contemplada en la Ley 7/2022, del 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Como recoge en su artículo 2.at este tipo de residuos son: “residuos peligrosos o no peligrosos generados en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas”.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados en 2025, pero referentes a 2022, la tasa global de reciclaje de residuos municipales en España fue del 42,9%, todavía por debajo del objetivo del 50 % establecido por la Comisión Europea para el año 2020. Son 6,2 puntos por debajo de la media de la Unión Europea y 13 puntos porcentuales por encima de la registrada en 2015.

Para mejorar estas cifras, debemos asumir la responsabilidad de implementar prácticas de gestión de residuos en general, pero también domésticos, más efectivas y comprometidas con el medioambiente. Esto implica concienciar sobre la separación adecuada de residuos en los hogares, así como fomentar la participación de la ciudadanía en programas de reciclaje y reutilización de materiales.

¿Cómo se dividen los residuos domésticos?

  • Residuos orgánicos

También conocidos como biorresiduos. Incluyen todos los restos de comida (cáscaras de frutas y verduras, restos de carne y pescado, posos de café, etc.), así como desechos vegetales de jardinería (hojas, ramas, césped cortado, etc.) que pueden ser transformados mediante compostaje en abono natural rico en nutrientes. Este proceso reduce la cantidad de desechos destinada a vertederos. Estos residuos se depositan en contenedores marrones o de color verde identificados específicamente para la recogida de materia orgánica.

  • Plásticos y envases

El plástico representa aproximadamente el 14 % de los residuos generados en casa. Dentro de esta categoría están incluidas las botellas, los envases y envoltorios de comida, los tapones y los juguetes de plástico, entre otros. Estos residuos suelen ir en el contenedor de color amarillo en la mayoría de las regiones, ya que este color se ha establecido como el estándar para el reciclaje de envases y materiales plásticos.

  • Papel y cartón

Periódicos, cajas y otros envoltorios de papel son completamente reciclables, siempre que estén libres de contaminantes. Su reciclaje es vital para reducir la deforestación y el consumo de recursos naturales, por lo que es crucial depositarlos en el contenedor azul designado específicamente para estos materiales.

  • Vidrio

En el contenedor verde se reciclan botes y botellas de cristal, como los de zumos, licores, refrescos, aceites, etc., junto con tarros y frascos de vidrio utilizados para conservas, perfumes, cremas, etc. Este tipo de vidrio puede ser procesado infinidad de veces sin perder su calidad o pureza, lo que contribuye significativamente a disminuir el consumo de materias primas y energía.

  • Aceites de cocina

También existen contenedores concretos para poder desechar los aceites de cocina usados, ya sea al lado de otros contenedores como en puntos limpios. En el caso de desechar este residuo por fregaderos, inodoros u otros elementos de la red de saneamiento pública pueden atascarse tuberías, incrementar los costes de procesos de depuración de aguas residuales o contaminar ecosistemas. Eso sí, a la hora de desecharlos es importante hacerlo en botellas o envases de plástico cerrados, nunca en recipientes de vidrio. El vidrio puede romperse fácilmente durante la manipulación o el transporte, causando derrames peligrosos.

  • Medicamentos

Pastillas, jarabes o cualquier tipo de resto de medicamentos caducados pueden ser reciclados si se desechan correctamente. Para ello hay que depositarlos en el Punto SIGRE de la farmacia más cercana para su correcto reciclaje.

  • Residuos de rechazo o fracción resto

Es el conjunto de basura doméstica que queda una vez separados todos los materiales reciclables y orgánicos. Se deposita en el tradicional contenedor gris o verde oscuro. Por ejemplo, dentro de esta categoría encajarían todos aquellos desechos relacionados con la higiene personal, como pañales, toallitas húmedas, compresas, bastoncillos, discos desmaquillantes y cuchillas de afeitar. Pero también otros como los relacionados con la limpieza del hogar, como la bolsa de la aspiradora o el polvo tras barrer.

  • Residuos textiles

Los residuos textiles incluyen prendas de vestir, calzado y textiles del hogar como cortinas, sábanas o tapicería. En muchas ocasiones no sabemos cómo desecharlos, ya que los arrojamos al contenedor incorrecto y esto hace que su tasa de recuperación sea muy baja. Para reciclarlos correctamente hay que llevarlos a un punto limpio o a contenedores específicos en la calle, ya sean de una ONG o del propio Ayuntamiento del municipio.

  • Aparatos eléctricos y electrónicos

Son considerados aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) todos aquellos que, para funcionar debidamente, necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos (Real Decreto 110/2015). Es decir, electrodomésticos, como neveras o lavadoras, tostadoras, microondas, pantallas u ordenadores entre otros. Este tipo de residuo debe llevarse a un punto limpio para su correcto reciclaje. Esto es importante porque estos aparatos contienen materiales valiosos (como metales y plásticos) que pueden reutilizarse gracias a la economía circular.

  • Metales

Incluyen latas, electrodomésticos, luminarias y metales como el cobre, el aluminio o el hierro, entre otros. Todos estos elementos deben ser separados y depositados en los contenedores correspondientes para su reciclaje adecuado. Las latas, por ejemplo, deben depositarse en el contenedor amarillo, mientras que los demás residuos deben llevarse a puntos de recogida designados para su correcto tratamiento y reciclaje.

  • Residuos peligrosos

Ciertos elementos como pilas, baterías y productos químicos demandan un tratamiento especial debido a su capacidad de contaminación. Es fundamental depositarlos en puntos de recolección designados para tal fin.

  • Pilas y baterías

Uno de los tipos de residuos peligrosos. En este caso, además de llevarlas a un punto limpio o un punto de recogida, existen contenedores concretos en diferentes lugares de las zonas urbanas, como en tiendas, o, incluso por la calle.

  • Voluminosos y enseres

Los muebles y enseres son los objetos de uso diario o de decoración de un domicilio tales como camas, mesas, sillas, armarios, etc. Estos residuos también se pueden generar en otros ámbitos municipales como equipamientos, establecimientos comerciales, etc. Para poder reciclarlos correctamente existen varias opciones: o bien depositarlos en un punto limpio, o solicitar su recogida como parte del servicio municipal que ofrecen algunos ayuntamientos.

  • Escombros menores

Los escombros de obras menores son residuos de construcción y demolición por lo que no pueden tirarse en los contenedores convencionales y deben gestionarse mediante plantas autorizadas. Estos residuos se generan con obras que no modifican la estructura de la construcción, como cambiar los azulejos, pintar, reformar un baño o cocina, o sustituir el suelo. Aunque sean actuaciones simples, también generan recursos que deben tratarse correctamente. En este caso pueden llevarse a un punto limpio o alquilar contenedores especializados o las llamadas big bags.

Tipo de residuo Dónde depositarlo Ejemplos
Orgánicos Contenedor marrón o verde Restos de comida, cáscaras, hojas, ramas
Papel y cartón Contenedor azul Cajas, periódicos, envoltorios de papel
Vidrio Contenedor verde Botellas, tarros, frascos de vidrio
Plásticos y envases Contenedor amarillo Botellas de plástico, envases, tapones
Aceites de cocina Contenedor específico / punto limpio Aceite usado de freír
Medicamentos Punto SIGRE de farmacia Pastillas, jarabes
Residuos de rechazo Contenedor gris o verde oscuro Pañales, toallitas, bolsas de aspiradora
Residuos textiles Punto limpio o contenedores específicos Ropa, calzado, cortinas, sábanas
Aparatos eléctricos y electrónicos Punto limpio Neveras, lavadoras, microondas, ordenadores
Metales Contenedor amarillo (latas) / punto de recogida Latas, electrodomésticos, luminarias
Residuos peligrosos Puntos de recolección Pilas, baterías, productos químicos
Pilas y baterías Contenedor específico / punto limpio Pilas, baterías
Voluminosos y enseres Punto limpio o recogida municipal Muebles, armarios, mesas
Escombros menores Punto limpio o contenedores especializados Azulejos, pintura, suelos, reformas pequeñas

La competencia municipal en el sistema de recogida de residuos domésticos

Los municipios y ayuntamientos españoles tienen la competencia de recoger residuos domésticos para su tratamiento, reciclaje y reutilización. Este proceso empieza desde que el poseedor desecha los residuos hasta su primer destino, ya sea un almacén o una instalación en la que se sometan a un tratamiento de valorización o eliminación, como recoge la Ley 7/2022.

También son los municipios los encargados de facilitar el reciclaje con recogida directa, contenedores para cada residuo doméstico o, en su defecto, con puntos limpios a los que poder acudir para desecharlos. No obstante, la geografía española es diversa y las necesidades de cada municipio pueden ser únicas. Por ello, existen ordenanzas municipales para cada localidad donde se especifican: horarios de vertido, tipos de contenedores (de acera, soterrados o puerta a puerta) y las sanciones por incumplimiento.

La importancia de la educación ambiental en colegios

En Urbaser, como agentes clave del cambio, tenemos el objetivo de ir más allá de la gestión de los residuos; también buscamos concienciar. Por eso, colaboramos con los municipios donde operamos en campañas de divulgación para sensibilizar sobre la importancia del reciclaje y la economía circular.

Una de las numerosas acciones que hemos emprendido es en colaboración con la Mancomunidad del Nordeste, Ecoembes y el Gobierno de Canarias, donde hemos lanzado una campaña educativa para promover el reciclaje en los colegios. En esta iniciativa, empleamos herramientas innovadoras como juegos online para enseñar la importancia del reciclaje y el uso correcto de los contenedores. Nuestro objetivo es que los jóvenes no solo aprendan más sobre la gestión de residuos, sino que se conviertan en agentes de cambio en sus hogares y comunidades.

El reciclaje y la gestión eficiente de residuos domésticos son fundamentales para reducir la contaminación y promover una cultura de responsabilidad ambiental. Esta es una responsabilidad de todos porque juntos, tenemos que hacer de la circularidad una realidad. Al combinar estas acciones con otras prácticas como optar por productos con menos embalaje, reutilizar materiales y elegir artículos duraderos, logramos un impacto aún mayor en la preservación del medioambiente y en la construcción de un futuro más limpio y sostenible para todos.