Desarrollo sostenible en la gestión de residuos

Aunque cada vez es más habitual hablar sobre desarrollo sostenible, su incorporación al debate internacional se remonta a hace casi 40 años. Este concepto se articula en torno a tres pilares interdependientes —ambiental, social y gobernanza— y ha evolucionado desde un marco de compromisos voluntarios hacia un entorno regulatorio cada vez más exigente.

Para nosotros, desde Urbaser, estos tres ámbitos orientan nuestra estrategia y la manera en la que desarrollamos nuestra actividad. Asimismo, guían nuestro enfoque para contribuir a la transición hacia un modelo de economía circular y a la descarbonización, en línea con las demandas regulatorias y sociales actuales.

¿Qué es el desarrollo sostenible?

El desarrollo sostenible es un modelo que busca satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de las futuras generaciones de satisfacer las suyas. Esta definición, establecida en 1987 por la Comisión Brundtland de las Naciones Unidas, sigue siendo una referencia para las políticas y estrategias vinculadas a la sostenibilidad.

El rendimiento de cuentas

La integración de criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la actividad empresarial requiere mecanismos de seguimiento, medición y reporte que permitan dar respuesta a las crecientes demandas de transparencia.

En este contexto, el Estado de Información No Financiera (EINF) que publicamos anualmente en Urbaser recoge información relacionada con aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, de acuerdo con la normativa aplicable y con el compromiso de la compañía con la transparencia.

Asimismo, en Urbaser formamos parte del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, iniciativa internacional impulsada por Naciones Unidas que promueve la adopción de principios relacionados con los derechos humanos, las normas laborales, el medioambiente y la lucha contra la corrupción.

¿Por qué no solo es medioambiente?

Las Naciones Unidas señalan la importancia de integrar tres dimensiones fundamentales para avanzar hacia el desarrollo sostenible: el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medioambiente.

En Urbaser entendemos estos tres elementos como interrelacionados y esenciales para el bienestar de las personas y de las sociedades. La sostenibilidad no puede abordarse únicamente desde la perspectiva ambiental, sino también implica la capacidad de generar actividad económica, promover la equidad social, reforzar la cohesión y favorecer el acceso a oportunidades.

Los tres pilares del desarrollo sostenible

Economía circular y descarbonización

El pilar ambiental busca minimizar el uso de recursos naturales, reducir emisiones, proteger ecosistemas y frenar la contaminación. Se centra en la gestión responsable del entorno y constituye una de las dimensiones clave del desarrollo sostenible.

Desde nuestro compromiso ambiental, y como facilitadores de la transición hacia la descarbonización y la economía circular, nuestro principal papel es el de ayudar a nuestros clientes a reducir y evitar sus emisiones a través de la recuperación de residuos y la generación de energía.

En 2025, hemos gestionado 6 millones de toneladas de residuos industriales y 16,4 Mt de residuos urbanos. A través de nuestras operaciones, hemos recuperado más de 3,7 millones de toneladas de residuos. Además, recuperamos:

  • + 97.000 t de bases y combustibles.
  • + 87.000 t de combustible recuperado a partir de MARPOL.
  • + 1,2 Mt de áridos.

Asimismo, hemos generado 2.900 GWh de energía, de la que el 56 % fue renovables, y hemos reducido la intensidad de carbono un 11% respecto a 2024. En paralelo, hemos evitado 2,5 Mt de emisiones y más del 41% de nuestra flota de vehículos es ecológica.

Estos resultados reflejan el impacto asociado a nuestra actividad en la gestión y valorización de residuos, en línea con los objetivos del pilar ambiental y con nuestro enfoque de mejora continua en eficiencia de recursos y reducción de emisiones.

Pilar social: bienestar, empleo y comunidad

La sostenibilidad social se refiere a la capacidad de una organización para generar un impacto positivo, y contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas y las comunidades con las que se relaciona. Este enfoque abarca aspectos como el empleo de calidad, la seguridad y salud laboral, la diversidad, inclusión e igualdad y contribución al desarrollo social de los territorios donde opera.

En el aspecto social, reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad y la salud de todas las personas que trabajan con nosotros. Durante 2025 hemos seguido avanzando en la implantación y mejora de nuestro Plan Director de Seguridad y Salud, con resultados positivos en la reducción de la accidentabilidad, como por ejemplo, un descenso del 10,4% en índice de frecuencia. Asimismo, durante el último año hemos impartido más de 280.000 horas de formación en seguridad y salud laboral, lo que representa más del 56% del total de horas de formación de la compañía. Además, seguimos avanzando en la implementación de medidas incluidas dentro de nuestros planes de igualdad y diversidad, que han sido reconocidas con el Premio Compromiso, Liderazgo y Empresa 2025.

Nuestro compromiso con la inclusión social también se integra directamente en nuestro modelo de negocio. A través de iniciativas propias como Urbacet, nuestro centro especial de empleo, promovemos la integración laboral de personas con discapacidad en los servicios medioambientales que ofrecemos, logrando incorporar a más de 200 profesionales con discapacidad en nuestra plantilla. Del mismo modo, mediante Las Arcas, empresa propia de inserción con presencia en distintos territorios de España, impulsamos oportunidades de empleo para personas en situación de vulnerabilidad. De forma complementaria, en 2025, hemos seguido colaborando con entidades externas para favorecer la inclusión laboral de personas en riesgo de exclusión social. En este marco, hemos incorporado 203 personas a través del programa Incorpora de Fundación la Caixa y 133 personas mediante Fundación Integra España. Además, hemos destinado 1,37 millones de euros a entidades sin ánimo de lucro, para la realización de otros proyectos sociales y ambientales.

Pilar de la gobernanza: crecimiento con responsabilidad

El pilar de la gobernanza se basa en la generación de valor de forma sostenible en el tiempo, combinando eficiencia, competitividad y una gestión responsable de los recursos. Desde esta perspectiva, el crecimiento económico debe ser compatible con la protección del entorno y el desarrollo social.

En materia de gobernanza, destacamos la continua mejora del funcionamiento del Canal Ético, que ha recibido 304 comunicaciones en 2025, demostrando nuestro compromiso constante con la transparencia y compromiso con el Código de Conducta. Por otro lado, hemos continuado actualizando nuestras políticas, procesos y controles para incluir la identificación y adecuada gestión de los impactos, riesgos y oportunidades.

La calidad del servicio a nuestros clientes continúa siendo una prioridad, porque no se trata solo de lo que hacemos, sino de cómo lo hacemos. En ese sentido, nuestra encuesta de satisfacción del año 2025 mostró un porcentaje de satisfacción en nuestros clientes de cerca del 90% del total de encuestas recibidas. Además, dentro de nuestro objetivo de excelencia en materia de gobernanza, hemos puesto en marcha iniciativas para lograr una cadena de valor más responsable, con más de 760 proveedores críticos certificados en compliance y sostenibilidad. En 2025 hemos obtenido el Sello Madrid Excelente por la calidad y gestión eficaz de nuestros servicios

Desde este enfoque, en Urbaser orientamos nuestra actividad a impulsar modelos de economía circular y soluciones ambientales que contribuyan a entornos más eficientes y sostenibles. Por ello, en 2025 hemos sido reconocidos con el Premio Internacional al Mejor Modelo de Negocio, en la categoría Sostenibilidad, otorgado por Development Sistems.

Gestión de residuos y desarrollo sostenible

La gestión de residuos es uno de los ámbitos en los que el desarrollo sostenible se traduce de forma más directa en actividad operativa.

Más allá del tratamiento de los residuos, un sistema sostenible integra la valorización de residuos, que consiste en transformar desechos en recursos útiles, reduciendo la cantidad de residuos enviados a vertederos y disminuyendo la extracción de materias primas. Esta valorización se divide en dos tipos principales:

  • Valorización material: El proceso de valorización material se desarrolla principalmente a través de la recuperación y tratamiento de materiales, promoviendo la economía circular al maximizar el reciclaje y la reutilización de materiales
  • Valorización energética: En instalaciones independientes o como parte de complejos medioambientales, producimos energía en forma de electricidad o calor a través de la combustión de los rechazos de los procesos de separación para el reciclado.

De este modo, la gestión de residuos no solo evita la contaminación, sino que también fomenta la economía circular, optimiza el uso de los recursos y genera energía renovable, convirtiéndose en un ejemplo tangible de cómo el desarrollo sostenible se traduce en resultados medibles.

El desarrollo sostenible es operativo, no solo conceptual

El desarrollo sostenible ha evolucionado desde un enfoque conceptual hacia su integración progresiva en la actividad de las empresas y en la forma en la que se gestionan los recursos, los servicios y los procesos productivos. Su aplicación implica la búsqueda de un equilibrio entre el desarrollo económico, la protección del medioambiente y el bienestar social, tanto en el corto como en el largo plazo.

Para lograrlo, en Urbaser trabajamos para contribuir a la transformación de estos principios en soluciones operativas en el ámbito de la gestión de residuos y los servicios ambientales. Nuestra actividad se estructura en tres áreas principales: Servicios Urbanos, Tratamiento Municipal y Soluciones Industriales, desde las que ofrecemos soluciones adaptadas a las necesidades de cada territorio y sector, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y optimizar el uso de los recursos.

Nuestro propósito de hacer la circularidad real se hace tangible a través de nuestras cifras, proyectos, capacidades y medidas que se integran en nuestro trabajo cada día.

La gestión de residuos pone de manifiesto cómo el desarrollo sostenible puede traducirse en resultados medibles a través de la valorización de materiales, la optimización de procesos y la generación de energía a partir de recursos alternativos.

Para más información sobre nuestro desempeño y actividades, puede consultarse nuestro último EINF.